Fototerapia con luz azul para el tratamiento del acné

Este es un tipo de terapia lumínica que acaba, de manera segura y eficaz, con la bacteria que produce el acné (Propionibacterium acnes). El tratamiento es sencillo, no invasivo y relativamente indoloro. La fototerapia con luz azul suele funcionar allí donde la medicación, los peeling, los exfoliantes y los productos tópicos fallaron.

Descripción del procedimiento

Una luz azul de alta intensidad penetra lo suficientemente profundo como para matar la bacteria, pero sin dañar el tejido normal. Esta luz azul no es un tipo de luz ultravioleta (UV) ni un láser. Los pulsos de luz llegan a la superficie de la piel y atacan las glándulas sebáceas donde se producen los brotes.

Tratamiento y recuperación

Los tratamientos de cuello y rostro completo duran aproximadamente entre 15 y 30 minutos. Tu médico pasará el dispositivo sobre la zona por tratar y los pulsos de luz cubrirán tu piel. La mayoría dice sentir como el rebote de una banda elástica contra la piel. Se puede usar un anestésico tópico para reducir las molestias.

Inmediatamente después del procedimiento, la zona afectada puede hincharse o enrojecerse levemente. Unas cuantas horas después, todo rastro de inflamación desaparecerá. Te puedes maquillar inmediatamente después del procedimiento. Este tratamiento no exige reposo, por lo que puedes retomar tus actividades normales a la brevedad.

Algunos pacientes necesitan 2 sesiones semanales durante 10 semanas. Tras el tratamiento, se recomiendan sesiones de mantenimiento mensuales para mantener los resultados óptimos.

Resultados

Según un estudio clínico reciente, el 81% de los pacientes con acné que recibieron fototerapia con luz azul experimentaron una mejoría, por lo general tras dos semanas de tratamiento. Muchos siguieron comprobando una mejora gradual en los meses posteriores al tratamiento, pero algunos se estancaron en una meseta y necesitaron más sesiones para mantener los resultados.