Peeling Químico

Uno de los principales factores que inciden en la salud de la piel es el proceso de regeneración celular o, dicho de otro modo, la velocidad con que las células muertas son reemplazadas por células nuevas. A medida que envejecemos, este proceso se vuelve más lento, y la piel pierde brillo y frescura. El peeling químico es uno de los métodos menos invasivos a los que puedes recurrir para mejorar el aspecto de tu piel. Es un procedimiento rápido, casi indoloro y que no requiere reposo.

Descripción del procedimiento

A través del peeling químico, las células muertas se aflojan y desprenden y dejan al descubierto una capa nueva de piel, más suave y delicada.

El peeling químico puede mejorar las secuelas de:

• El acné o las cicatrices por acné
• Las manchas de la edad
• Las arrugas o líneas poco profundas
• La pigmentación irregular
• El daño solar
• Las manchas escamosas o rugosas
• Las manchas oscuras (melasma)

Tipos de peelings químico

Ofrecemos una variedad de peelings para todos los tipos de piel, ya sean pieles propensas al acné o sensibles. El médico analizará tu piel y el tiempo de recuperación disponible y determinará qué tratamiento se adecua mejor a tus necesidades.

• Los peelings químicos suaves remueven las capas externas de la piel y producen una exfoliación moderada, que aporta brillo y frescura a tu piel. El médico combinará ácidos alfa y beta hidróxidos para tratar problemas de pigmentación, piel seca o arrugas superficiales.

• Los peelings químicos intermedios son ideales para los pacientes con cicatrices de acné, arrugas más profundas o pigmentación irregular de la piel. Los químicos removerán las células epiteliales tanto en la epidermis como en la dermis exterior. 

• Los peelings químicos profundos brindan los resultados más visibles, pero requieren de un período más largo de recuperación. Mejoran el aspecto de la piel con arrugas faciales profundas, quemaduras de sol, manchas y crecimientos precancerosos.

Tratamiento y recuperación

Se aplica la solución química sobre la piel limpia y se la deja por espacio de 10 minutos. Es posible que sientas una sensación de escozor. Luego se enjuaga la piel y se neutraliza la solución química.

Según la intensidad del tratamiento, la piel se puede tornar roja o marrón tras el procedimiento y descamarse. Tu piel puede tardar hasta seis semanales en volver a la normalidad.